Nueva matinal de domingo con partido en el Olímpico. Tras la debacle del partido contra Unicaja visita de un Bilbao en linea ascendente y necesitado de victorias que le acerquen a play off. Los vascos pagan como nosotros los resultados de una mala temporada en la que partían como aspirantes a equipo revelación. Pero a diferencia nuestra, han respondido al cambio de entrenador y han corregido ese muy mal inicio para acercarse a los puestos nobles y jugar una final a cuatro en Vitoria ,que parecía reservada para la Penya , en la que no pudieron pasar de la semifinal , perdiendo las opciones de haber optado a ese puesto de Euroliga que ha acabado en Valencia.
Mañana de reencuentros. Mumbrú, Moiso Y Vázquez volvían a Badalona formando parte del equipo rival. Silbidos para Alex, como de costumbre, aunque disminuidos con el cambio de camiseta y con el paso del tiempo. Y visto el resultado y la evolución de los minutos hay que destacar lo poco que afecta el ambiente a un Mumbrú que ha jugado un partidazo y ha demostrado su enorme calidad y ganas a lo largo de los cuarenta minutos.
El partido empezó con un minuto de silencio por la muerte del señor Samaranch. Figura controvertida por aspectos políticos e ideológicos, parece haber consenso en resaltar su importancia en el desarrollo del deporte olímpico. Fotoclick ACB
La Penya , una vez más, sin esquema, sin capacidad, sin ganas, sin acierto y sin recursos. Cuarenta minutos de correcalles sin dirección, buscando el acierto individual como solución a la falta de juego en equipo y con un banquillo en el que no brilla la capacidad de reacción por la evidente falta de recursos . Iniciábamos el partido con Valters, Tomás, Tripkovic, Koffi y Sonseca, de los mejores cincos que podemos presentar en estos momentos aunque cayendo en los errores habituales al ceder la iniciativa a los bilbaínos que iban tomando la delantera en el marcador ante los errores cara al aro de los locales. Como de costumbre nuestros problemas empezaban por la falta de calidad en la dirección y , derivado de ello, un ataque espeso y poco claro, con pases forzados y arriesgados y repetición de esquemas que facilitan las defensas rivales. Pese a ello, la entrada de Norel y Eyenga permitió ajustar algo más en ataque y vigorizar el juego de la Penya. Tucker se entonó y vimos un segundo cuarto competido y con capacidad de llevar la iniciativa en el marcador . En el Bilbao destacaban Mumbrú, Sebuitis y Salgado, con Banic aportando detalles de calidad. Al descanso 37-32 y un partido abierto. Como detalles destacables la faena de Norel. Es indudable que se ha entonado, que busca el aro con ganas y que se ha dejado el alma en la defensa sobre Moiso con un inesperado y notable éxito. Y Eyenga, esforzado y con ganas, combinando enormes jugadas con fallos clamorosos por ansiedad pero mostrando detalles que acaban siendo insuficientes pero resultan alentadores.
Abonado al 10, puntos y rebotes, Hervelle ha impuesto su ley consiguiendo el palmeo que ha finiquitado el partido. Gran fichaje la cesión del belga para los bilbaínos. Poco estimado en Badalona por su juego subterráneo vestido de blanco, su labor gris y sacrificada lo convierten en pieza fundamental allí donde juega. Koffi es la imagen contrapuesta. No ha cuajado pese a mostrar aptitudes que lo hacían un jugador interesante. Fotoclic ACB
En el segundo tiempo caímos en el bache habitual y al parecer inevitable. Un tercer cuarto con diez puntos anotados nos llevó al minuto treinta con 47-56 y el miedo y el desánimo presentes en el Olímpico. Volvieron los errores en el pase y los ataques finalizados sin tiro. Las jugadas con excesiva individualidad y poco trabajadas con una defensa blanda que no paró los constantes contraataques de un Bilbao que jugó demasiado cómodo. El último cuarto acabó con un parcial favorable de 19-16 insuficiente y con un momento cumbre al tragarnos un palmeo, a dos minutos del final y con el marcador ajustado, de Hervelle a tiro libre fallado que constituyó la imagen más evidente de la incapacidad del Joventut para aspirar al partido. A un equipo vasco muy , muy justito de fuerzas le bastó con aprovechar las facilidades que le sirvió el rival para meterse de lleno en posibilidades de play off , teniendo un partido pendiente clave con el Gran Canaria. Salgado, Mumbrú, Warren y Seibutis se han bastado para manejar la fase final del partido a su antojo. Su recuperación puede tener la recompensa de entrar en las eliminatorias que se han convertido en fruta prohibida para los verdinegros. Lamentablemente aparecieron los silbidos en nuestro campo. Pero es que toda situación tiene un límite de capacidad y la paciencia de la afición se ha visto superada por el mal juego y las pobres sensaciones que transmite el equipo en el parquet.
Los números no engañan y nos hablan de que pretendíamos ganar un partido con 66 puntos con porcentajes muy discretos de tiro ( 42%, 33% y 71% en 2p, 3p y 1p), con 14 balones perdidos y 8 recuperados. Números que se ajustan a lo que van siendo las prestaciones habituales en la Penya en esta segunda vuelta y que nos han condenado a estar en tan triste situación. Las matemáticas nos dan opciones de play off, quedan cuatro partidos y con 18 victorias es muy probables que pudiéramos acceder, pero la lógica y la resignación nos indican que el telón a la temporada ha bajado en el Olímpico y que nos quedan cuatro partidos para acabar el mal trago. Hemos estado viviendo del buen inicio de la temporada y de aquel 11-5 de la mano del criticado y maltratado Sito Alonso que nos colocaba en posición desahogada antes de caer en picado. El cambio de timonel por Pepu provocó un espejismo inicial que presagiaba un cambio pero la realidad se ha impuesto y una plantilla cargada de problemas y de poca calidad anímica nos ha devuelto al pozo en el que habíamos caído. Probablemente el cambio de entrenador cumplió el objetivo de evitar un estallido de protestas de la afición en aquel partido decisivo contra el Alba pero no el de alimentar una recuperación imposible ante la capacidad del grupo. Hay que esperar que la labor de Pepu se note en el próximo proyecto y estar a su lado apoyando y dándole el calor que no tuvo Sito.
Grande Mumbrú. Hipermotivado en Badalona y liderando al equipo bilbaíno acaba como jugador de máxima valoración de la jornada.22 puntos y 6 rebotes para 37 de valoración, números de gran jugador.
Para finalizar, comentar aspectos positivos , pocos, y negativos de los jugadores. Entre lo destacable citar a Norel en esta nueva etapa en la que parece contar con la confianza del entrenador y busca con más intención el aro y dedica más aplicación en defensa. Como Eyenga, intenso y con ganas aunque el resultado global sea discreto. Aporta calor en la pista y ayuda a levantar puntualmente el ánimo de la grada.
En los aspectos negativos, la dirección del equipo es clave. O la falta de dirección para ser más exactos. Valters no dirige y juega con excesiva ansiedad buscando unos tiros que hace mucho que no entran. Ha acabado con diez asistencias pero en pases excesivamente forzados, con demasiado riesgo que aumentan las pérdidas y la inseguridad en ataque. Mario ralentiza en exceso el juego y no impone ritmo colapsando el ataque y frenándose ante la agresividad de las defensas rivales. El aspecto de nuestro juego de ataque es de falta de fluidez, de ideas. Hoy, quizás era un día para darle minutos a Josep. Tripkovic se ha diluido y ha perdido el toque mágico que ha mostrado en varias fases de las temporadas. Se echa de menos su tiro y esas jugadas desde la vertical del aro buscando la entrada o los balones doblados a los compañeros. Tomás desaparece a medida que pasan los partidos. Pere debe ser referente y aportar mucho más.
Tucker en su linea de las últimas semanas, en una lucha estéril contra su propio desacierto. Y Bueno sin jugar, una vez más, aunque hoy es posible que Pepu haya querido evitar que se uniera al grupo de desacertados como alumno aventajado.
Familia, la temporada 2009-2010 se despide de nosotros. Ha sido una mala temporada que nos ha tratado con excesiva dureza. Veníamos de un verano muy duro y no hemos tenido ni un momento de satisfacción. La plantilla prometía metas más altas aunque las dudas sobre el juego interior nos daban dolor de cabeza. Queda exigir dignidad en los cuatro últimos partidos y luchar por la clasificación que las matemáticas aún nos ofrecen aunque el corazón nos pida que nos resignemos. Mayo será nuestra despedida de la competición y podremos empezar con las pajiplantillas y los pronósticos sobre futuribles. La economía mandará pero necesitamos un señor lavado de cara. Y aunque noticias como el posible retorno de Moiso pongan a prueba mi capacidad de entendimiento , confío en que el míster será capaz de dirigir una renovación seria y que busque evitar que se repitan partidos como los que hemos vivido esta temporada.
Retransmisión del partido y rueda de prensa de RCB.
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